Falsos mitos sobre la pérdida de peso

Falsos mitos sobre la pérdida de peso

Si estás intentando perder peso desde hace tiempo y ves que no está funcionando quizá te haga falta revisar tu método para comprobar qué falla. Es común en mucha gente que está a dieta caer en falsos mitos con la esperanza de hacer su proceso de adelgazamiento más llevadero. Algo perfectamente comprensible pero que puede ralentizar aún más los ya de por sí tediosos regímenes.

1. Limpiar la casa cuenta como una sesión de ejercicio. ‘Como hoy he pasado la aspiradora por toda la casa puedo no ir al gimnasio’. Siento decirte que no podías estar más equivocada; desde luego que la limpieza del hogar es absolutamente necesaria pero no es un sustitutivo del ejercicio ni muchísimo menos. De hecho, un estudio recientemente publicado incluso demuestra que aquellas que dedican más tiempo a la limpieza son las que sufren de mayor sobrepeso. Su autor declaraba que ‘la gente sobrevalora la cantidad de actividad física que limpiar la casa te proporciona o están comiendo de más para compensar el ejercicio que creen haber hecho’. Así que ya sabes, si agarrabas la escoba pensando que te hacías un favor, olvidate.

2. El sexo quema muchísimas calorías. Salvo que de verdad te prepares una sesión de Coregasm, practicar sexo no es el equivalente a una hora de training. De hecho, apenas llega a las 100 una relación ‘normal’ de 20 minutos. Así que no esquives el gimnasio hoy porque triunfaste anoche porque no son sustitutivas una cosa y la otra.

3. Para adelgazar hay que eliminar totalmente los carbohidratos de la dieta. La guerra contra los carbs debería ser ya un asunto del pasado pero siempre termina por volver. La última, Kim Kardashian, que se ha apuntado a la denostada Dieta Atkins. La realidad es que necesitamos los hidratos de carbono para obtener energía, y que hay maneras de consumirlos para que no se conviertan en grasa. Para empezar, si los tomamos hasta las 3 de la tarde porque tendremos tiempo de ‘gastarlos’. Para continuar, si los que comemos no son refinados y provenientes de la comida basura, no están fritos y no son de los conocidos como ‘simples’. Opta por los buenos, los complejos, que puedes encontrar en los granos integrales, las legumbres, las frutas y las verduras. Contienen mucha fibra por lo que tardan en descomponerse de manera que se aprovecha muy bien su energía.

4. No hay que picar entre horas. Craso error. Lo ideal es hacer 5 comidas ligeras al día, con un snack a mediodía y otro de merienda. Eso sí, si tu idea de ‘picar’ es comerte una bolsa de papas fritas o una barrita de chocolate con maní, ahí es cuando comer entre horas se convierte en una fuente de calorías vacías.

5. No pasa nada por saltarse comidas. Sí: que no adelgazas más rápidamente en contra de lo que puedas pensar. No solo favoreces el picoteo más calórico (‘hoy no tengo tiempo de comer así que doy a una bolsa de Doritos de la máquina’, ¿te suena?) sino que no te estás ‘ahorrando’ las calorías que no consumís.De hecho, se incrementa la sensación de hambre por lo que en la siguiente comida comerás más y con ansiedad. Una vez más: 5 comidas ligeras al día.

6. Como es un alimento light puedo comer el doble. Los alimentos light no son sinónimo de ‘ausencia de calorías’. De hecho, suelen tener alrededor de un 30% menos que los normales, lo cual no quiere decir que sean tan ligeros como para comerlos a discreción. Además, el objetivo de consumir productos menos calóricos no es comer el doble sino reducir la ingesta de calorías. Pensá también que hay ciertos productos light (las papas fritas, las salsas, los dulces…) que incluso en su versión ligera son una bomba calórica; comelos con la misma moderación que si no fueran light.

7. Beber agua durante las comidas engorda. El agua es incolora, indodora e insípida y no tiene calorías. Nunca, ni aunque la bebas sola, acompañando a comidas, al acostarte o al levantarte. Lo único que puede alterar en tu estómago es que si bebes demasiada mientras comes te dará sensación de saciedad e incluso de hinchazón. Pero engordar, el agua no engorda JAMÁS.

8. Existe comida que quema la grasa. No, no existe. Podés comer versiones más saludables de todo (integrales, bajas en grasa, naturales…) pero a día de hoy la grasa corporal no se elimina mágicamente como el detergente hace con tu sartén.

9. Comer más tarde de las 8 engorda. Bueno, si te cenas un plato de pasta carbonara y te vas a dormir, probablemente. Pero si haces cenas ligeras acompañadas de agua, evitando los hidratos de carbono (especialmente los simples) y optas por platos como carne, pescado o pollo a la plancha acompañados de verduras no solo tendrás una digestión ligera sino que aportarás pocas -y sanas- calorías.

10. Si es vegetal, no engorda. Las papas fritas no son de origen animal y son hipercalóricas. No te engañes: comer vegetales no es sinónimo de adelgazar. Otra cosa es que sigas una dieta vegetariana cumpliendo sus principios: comprar alimentos de temporada, cocinarlos con poca grasa, sin salsas muy calóricas… Vamos, que unas berenjenas rebozadas y fritas no son más saludables que una pechuga de pollo a la plancha solo por ser hortalizas. ¡Todo lo contrario!

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